
En Holy, una exposición de Donna Ferrato, la artista explora el cuerpo femenino como un territorio íntimo, sagrado y también político.
Tras décadas documentando la violencia de género, las estructuras del poder patriarcal y la intimidad como espacio de conflicto, la autora reivindica el cuerpo como un lugar de fuerza, autonomía y presencia. La serie desafía las ideas tradicionales de santidad, a menudo vinculadas a la sumisión y al silencio, y pone el foco en el deseo, la vulnerabilidad y la resistencia. Lejos de embellecer el trauma, sus imágenes parten de la experiencia personal para construir una afirmación visual contundente. Holy plantea dos cosas: quién define lo sagrado y de qué manera. Proponiendo así, una espiritualidad arraigada en lo vivido, la libertad y la vida cotidiana.